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SENSACIONES LOCALES POR JOSÉ MIGUEL QUÍLEZ

Un año más nos hemos reunido en una fecha muy significativa para Alcaine y su gente. Año tras año con un gran esfuerzo a las espaldas de la organización y sin excluir a sus incansables colaboradores, la carrera de montaña del Río Martín se ha hecho un hueco en el corazón de muchos corredores, que buscan en nuestra pequeña localidad un punto de inflexión en su entrenamiento para la presente temporada.

Muchas son las sensaciones indescriptibles que envuelven a cada uno de los corredores desde que yendo por la carretera, se empieza a divisar un pequeño pueblo de treinta habitantes capaz de hacer lo imposible. La calidez reflejada en los rostros de nuestros humildes vecinos une a corredores y lugareños en un vínculo afectivo, que tras muchos parajes visitados e innumerables carreras realizadas, muchos de los corredores no hemos logrado experimentar.

Tras muchos años disfrutando de la bella localidad de Alcaine, no dejo de emocionarme y sorprenderme cuando todas las efusivas voces del público al unísono animan a todos los participantes sin excepción en la tediosa cuesta de San Ramón, el correr por un hermoso recorrido que fluye por las orillas del río, entre majestuosas montañas escarpadas en un día soleado, son detalles que hacen disfrutar a cualquier corredor y le animan a huir de la frialdad de las grandes urbes y aventurarse a correr en esta pequeña localidad, repleta de gente con esperanza de que su carrera cada año siga señalada en el calendario de muchos runners.

A sí mismo como corredor local y tras cinco participaciones consecutivas, tras haber finalizado en todas los posiciones posibles en el pódium, la mejor de las sensaciones es ver cada día más amigos y familiares del pueblo que dejan atrás la pereza y la comodidad del cálido hogar para calzarse las zapatillas y tirar millas sin interrupción mientras nuestros seres queridos no dejaron de animarnos en los momentos más difíciles y en las zonas más arduas.

Este año, casi una veintena de Alcainenses han sido los valientes que han querido disfrutar de una de las carreras más duras que por propia experiencia he vivido. Unos de un grandísimo nivel capaces de quedarse a puertas del pódium, otros de nivel amateur que experimentaban por primera vez la sensación de fatiga y el desaliento que produce este tipo de recorridos, unos amigos de toda la vida, otros era la primera vez que nos veíamos, pero en nuestro corazón latía un mismo sentimiento, no importaba el puesto en carrera, solo el lazo estrecho que a partir de ahora nos une a todos los descendientes del pueblo que participando en nuestra carrera mantenemos vivo el espíritu y el buen ambiente que se vislumbra en Alcaine.

Para finalizar, mis últimas palabras van dirigidas a esas personas que constituyen el pilar básico con su trabajo realizado en la sombra, GRACIAS a todos aquellos que para los corredores locales no pasáis desapercibidos y cada uno de nosotros tenemos conocimiento del enorme esfuerzo que es conducir tantos kilómetros desde las diferentes ciudades que venís para realizar las labores más tediosas. Por ello siempre habrá un hueco para todos vosotros en nuestras mentes y corazones.

Y por supuesto gracias a Carlos y Jorge por vuestra labor, sin vuestra organización y liderazgo esto no sería posible, un año más ha salido bien y seguro que durante muchos años seguirá asi.

Gracias Alcaine y a todos sus paisanos, nos vemos pronto y por supuesto en Marzo de 2015 estaremos presentes una vez más.

José Miguel Quílez Sanz